Escupe a la gran ciudad de las almas deprimidas y de los pechos escuálidos, de los ojos febriles y los dedos grasientos; escupe a la ciudad de los impertinentes y de los sinvergüenzas, de los malos escritores, de los charlatanes y de los ambiciosos sin mesura, en donde abunda todo lo podrido, lo infame, todo lo sombrío, lascivo, carcomido, ulcerado y supurante.
Piensa. Escoge. Lucha. Quema. Explota. Odia. Sangra. Siente. Destruye. Vive.

1 comentarios:
hay que empezar despacio.. a deshacer el mundo
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